El campo de concentración de Vallecas

El campo de concentración de Vallecas

El antiguo Estadio de Vallecas tuvo un oscuro episodio tras la Guerra Civil Española. En abril de 1939, fue transformado en un campo de concentración por el régimen franquista. Miles de republicanas, consideradas enemigas del régimen fueron encarceladas en este lugar.  
 
El lugar albergaba a hombres y mujeres en condiciones precarias. Los detenidos sufrían hacinamiento, falta de alimento y vigilancia constante. La selección de prisioneros no se basaba únicamente en acciones bélicas, sino también en filiaciones políticas y creencias religiosas, evidenciando un control represivo que buscaba eliminar toda oposición
 
A nivel logístico, el estadio resultaba adecuado por su cercanía al centro de Madrid y su capacidad para acoger a grandes multitudes. Sin embargo, carecía de las mínimas condiciones para albergar a las personas como prisioneros.  
 
El caso no fue aislado, sino parte de una estrategia más amplia del régimen. La instrumentalización de instalaciones públicas reflejó el alcance del control franquista. Mientras los campos deportivos eran utilizados temporalmente, otros recintos se habilitaban de forma permanente, dando lugar a una red de campos de concentración en todo el país
 
Hoy, el nuevo estadio de Vallecas simboliza la resistencia popular y el orgullo barrial, pero su historia no puede ser ignorada. Recordar es crucial para comprender las huellas de la dictadura. Este estadio es un testimonio del sufrimiento y la resiliencia, elementos fundamentales en la construcción de una memoria colectiva que promueva el nunca más. 


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